LA FUERZA DEL ÁRBOL

La fuerza más significativa del mundo natural, es el crecimiento. La prueba más irrefutable, noble y vistosa es el árbol. Que, partiendo de una semilla tan minúscula, se abre paso por todo el subsuelo y todo lo que en él se encuentre, rompiendo las más fuertes capas inclusive las de concreto, se va elevando hacia el infinito cielo y alcanzando hasta 30 metros o más de altura, construyendo con su propio cuerpo, las más intrincadas y espectaculares obras arquitectónicas.

El árbol es inteligencia sin tener cerebro

Charles Darwin decía que, “si una planta tuviera cerebro, viviría en su raíz” que son el gran prodigio, unidas bajo el suelo, guarnecidas por un tipo de casquete que la cubre, animadas por un movimiento en espiral, la raíz busca, explora y encuentra. Si se consigue algún obstáculo, lo rodea, si hay alguna capa demasiado dura, la corroe y luego quiebra con ácidos que con toda paciencia segrega. Los arboles pueden beber el agua solo a través de las raíces, ya que toda la estructura del tallo es impermeable.

14

¿Pero como sube el agua entonces?

Para llegar hasta la cima, subiendo por toda su envergadura a través de delgados tubos celulares, que llegan hasta la venilla de las hojas más altas, esa agua que las “esponjolas” de las raíces absorben del subsuelo.

La imponencia del árbol

Los árboles son tan poderosos que han resistido potentes terremotos y son capaces de auto curarse, razón por la que se cierran esas heridas causadas por cualquier objeto filoso que penetre su corteza. De igual manera, pueden refrescar el ambiente a su alrededor más rápido y eficazmente que un sistema de aires acondicionados, proporciona oxígeno al alimentarse y frutos que nos alimentan a nosotros y al resto de los animales. Algunos son medicinales, otros adornan nuestras casas y paisajes.

15

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *